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      Qué es el Canon de Arriendo y Cómo se Calcula

      Por Ana Fernández

      Cuando decides arrendar una vivienda, un departamento, una oficina o cualquier otro tipo de inmueble, es probable que una de las primeras dudas que te surjan esté relacionada con el canon de arriendo. ¿Qué significa exactamente este término? ¿Cómo se determina su valor? ¿Cada cuánto se actualiza? No te preocupes, aquí vas a encontrar todas las respuestas para que puedas entender cómo funciona este concepto esencial dentro de cualquier contrato de arrendamiento.

      Qué es el canon de arriendo

      Para comenzar, necesitas saber qué es el canon de arriendo. De manera sencilla, el canon de arriendo es el precio que acuerdas pagar, generalmente de manera mensual, a cambio del uso de una propiedad durante el tiempo que dure el contrato.

      Este pago es la base económica sobre la cual se establece la relación entre el arrendador (el propietario del inmueble) y el arrendatario (la persona que lo alquila).

      El canon de arriendo es el corazón del contrato de arrendamiento porque refleja cuánto cuesta ocupar la vivienda o el espacio, además de definir la forma de pago, la vigencia del acuerdo y las condiciones para posibles reajustes.

      Así, cuando escuches hablar del canon, piensa en la renta mensual que abonas para seguir habitando o usando ese bien inmueble.

      ¿Qué incluye el canon de arrendamiento?

      En la mayoría de los casos, el canon de arriendo cubre exclusivamente el uso del inmueble. Es decir, te da derecho a vivir en esa propiedad o a utilizarla de acuerdo con el fin pactado en el contrato.

      Sin embargo, hay ciertos gastos que, por lo general, no están incluidos y que debes asumir como arrendatario.

      Por ejemplo:

      • Servicios públicos como agua, luz, gas e internet.

      • Los gastos comunes son los costos compartidos que cubren el mantenimiento, administración y funcionamiento de los espacios y servicios comunes en un edificio o conjunto residencial.

      • Reparaciones menores por desgaste natural durante el plazo del arrendamiento.

      Por eso es fundamental que, antes de firmar el documento, revises con detalle qué conceptos cubre el canon y cuáles no. Así evitarás malentendidos con el arrendador y podrás gestionar mejor tu presupuesto.

      Cómo se calcula el canon de arriendo

      Ahora que ya sabes qué es el canon de arriendo, llega la parte más interesante: su cálculo.

      Aunque no existe una fórmula mágica que aplique igual para todos los casos, sí hay algunos criterios clave que los propietarios y las inmobiliarias suelen tener en cuenta para determinar el monto que deberás pagar cada mes.

      Factores que influyen en el canon de arrendamiento

      El valor del canon depende de varios elementos. Estos son algunos de los principales:

      1. Avalúo del inmueble

      El avalúo comercial es una referencia fundamental. Se trata del cálculo que establece cuál es el valor del bien según sus características y la situación del mercado.

      En muchos países, se usa como base un porcentaje del avalúo, que puede oscilar entre el 0,5 % y el 1 % mensual.

      1. Tipo de propiedad y su estado

      No es lo mismo arrendar un departamento recién remodelado en una zona de alta demanda, que una casa antigua con pocas mejoras.

      El estado de conservación, la calidad de los acabados y los servicios adicionales también afectan el precio final del canon.

      1. Ubicación y demanda

      El mercado inmobiliario tiene sus propias reglas, y la demanda juega un papel clave. Si hay mucha gente buscando arriendo en una zona específica, lo habitual es que los precios suban.

      Por eso, dos contratos de arriendo en barrios diferentes pueden tener valores muy distintos, aunque las propiedades sean similares.

      1. Comparación con otros inmuebles

      Los arrendadores suelen revisar cuánto se cobra por el alquiler de otras viviendas similares en el área para fijar un canon competitivo que no esté por debajo ni por encima de la media del mercado.

      1. Condiciones del mercado inmobiliario

      El mercado inmobiliario está en constante cambio. En momentos de alta demanda los precios suelen subir.

      Por otro lado, en épocas de crisis económica o baja demanda, los propietarios pueden reducir los precios para atraer arrendatarios.

      ¿Cómo se define el valor final?

      Una vez analizados todos estos aspectos se define el canon de arriendo que será el que quede por escrito en el contrato de arrendamiento.

      Allí se establece el monto, la frecuencia del pago (que generalmente es mensual) y el plazo de la vigencia del acuerdo, que puede ir desde unos meses hasta varios años, según lo que las partes decidan.

      Reajuste del canon de arriendo: ¿cuándo y cómo ocurre?

      Este mecanismo sirve para actualizar el valor de la renta teniendo en cuenta la variación de ciertos indicadores económicos, como el IPC (Índice de Precios al Consumidor) o la Unidad de Fomento (UF).

      ¿Cada cuánto se reajusta?

      Por regla general, el reajuste del canon de arrendamiento ocurre una vez al año. Esto significa que, tras doce meses de vigencia, el valor del arriendo puede subir (o, menos comúnmente, bajar) de acuerdo con la variación que haya tenido el IPC (Índice de Precios al Consumidor) durante ese periodo.

      Sin embargo, en el caso de los contratos de arriendo pactados en UF (Unidad de Fomento), que son muy comunes en Chile, el ajuste es distinto.

      Cuando el canon de arriendo se expresa en UF, el valor del arriendo varía automáticamente todos los meses, ya que la UF se reajusta diariamente según la inflación.

      Esto significa que el pago mensual en pesos chilenos cambia constantemente, siguiendo el comportamiento del IPC, sin necesidad de esperar a que pase un año.

      Así, mientras los arriendos en pesos suelen tener un ajuste anual (o en el plazo que se haya estipulado en el contrato), los arriendos en UF mantienen actualizado su valor mes a mes, lo que protege al arrendador frente a la pérdida del poder adquisitivo y refleja de manera más precisa la inflación del país.

      Por eso, antes de firmar tu contrato de arrendamiento, es fundamental que revises en qué moneda quedó establecido el canon, ya que esto impactará directamente en cómo y cuándo se aplicarán los reajustes.

      ¿Cómo se calcula el reajuste?

      El cálculo es sencillo cuando se trata de reajuste por la variación del IPC. Imagina que tu canon mensual es de $800.000 y el IPC subió un 7 % en el último año. El nuevo precio del arriendo será:

      Nuevo canon = Canon actual × (1 + Variación porcentual del IPC)

      Nuevo canon = 800.000 × (1 + 0,07) = 856.000 pesos

      Este ajuste anual se aplica automáticamente si así quedó pactado en el contrato, aunque siempre es recomendable que el arrendador le avise con antelación al inquilino.

      ¿Qué pasa al término del contrato de arriendo?

      Cuando el plazo acordado en el contrato de arrendamiento finaliza, existen varias alternativas. Si ninguna de las partes manifiesta su deseo de terminar el acuerdo, lo más común es que el contrato se prorrogue automáticamente bajo las mismas condiciones.

      En ese caso, el canon seguirá vigente con los correspondientes incrementos anuales si así se pactó.

      Sin embargo, si alguna de las partes quiere finalizarlo, debe avisar con la antelación que establece el documento. Aquí es clave revisar muy bien los términos de salida para evitar penalizaciones o cobros adicionales.

      Consejos prácticos para negociar el canon de arriendo

      Ya seas arrendatario buscando una buena oportunidad para vivir o trabajar, o arrendador tratando de proteger tu inversión, es clave que la negociación del canon de arriendo sea clara, justa y bien documentada.

      Antes de cerrar, te comparto algunos consejos útiles para que puedas manejar de mejor manera tu próximo contrato de arriendo:

      • Compara el valor del canon con otras propiedades similares en la misma zona: Si eres arrendador, asegúrate de fijar un monto competitivo que no esté fuera del rango del mercado, para atraer inquilinos sin desvalorizar tu propiedad. Como arrendatario, verifica que el precio que te ofrecen realmente corresponde a las características del inmueble y su ubicación.

      • Evalúa bien el estado del inmueble antes de acordar el canon: El propietario debe mantener la propiedad en buenas condiciones para justificar el precio del arriendo y facilitar su ocupación. Por tu parte, como arrendatario, revisa si el estado del inmueble coincide con lo pactado y si requiere mejoras antes de entrar.

      • Define claramente qué servicios y gastos están incluidos en el canon: Como arrendador, es recomendable especificar desde el inicio si el canon cubre, por ejemplo, gastos comunes o si estos deben ser pagados por el inquilino, evitando malentendidos. Y si eres arrendatario, pregunta con detalle qué pagos adicionales deberás asumir para calcular tu presupuesto real.

      • Acuerda cómo se hará el ajuste anual y bajo qué indicador se calculará (como el IPC o la UF): Para el arrendador, fijar un buen mecanismo de reajuste es clave para proteger el valor del arriendo frente a la inflación, especialmente si el contrato es de largo plazo. El arrendatario, por su parte, debe asegurarse de que el índice elegido sea claro, justo y refleje la realidad económica.

      • Revisa cuidadosamente el contrato antes de firmar y asegúrate de que refleje fielmente el acuerdo: Ambas partes deben leer cada cláusula, corroborar que los términos acordados están por escrito y que no hay ambigüedades. Un buen contrato de arrendamiento es la base para evitar conflictos y asegurar una relación clara y respetuosa durante toda la vigencia del arriendo.

      Recuerda que, más allá de las fórmulas y métodos de cálculo, el canon de arriendo debe reflejar un valor justo que satisfaga a ambas partes y permita establecer una relación contractual sana y duradera, basada en el respeto mutuo y el cumplimiento de las obligaciones establecidas.

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